Manejando las Derrotas
Érase una vez una perra llamada Hannah. A Hannah le encantaba jugar con sus amigos. Un día, decidieron jugar a un juego con pelotas. Hannah estaba muy emocionada porque era una gran atrapadora y lanzadora. Pensó que ganaría el juego y que todos estarían orgullosos de ella. Pero durante el juego, las cosas no salieron bien para Hannah. No lanzó la pelota con precisión y perdió el juego. Hannah estaba muy decepcionada consigo misma. Pensó que era una mala jugadora y que nunca volvería a jugar. Pero sus amigos y maestros dijeron: "Está bien tener derrotas. Lo más importante es levantarse y seguir adelante." Hannah decidió seguir practicando y no rendirse.
Cómo se hace
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¿Cuándo fue la última vez que tuviste una derrota? Piensa en lo que salió mal y lo que puedes aprender de ello. También puedes pedir consejo a otros.
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Acepta la derrota. Está bien perder. Todos cometen errores y a veces pierden.
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No te concentres en la derrota. Intenta pensar en las cosas positivas que aprendiste de la situación.
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Habla con tu familia o amigos sobre lo que sucedió. Ellos pueden apoyarte y ayudarte a procesarlo.
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Concéntrate en el futuro y sigue practicando para mejorar. Celebra los progresos que has hecho. Piensa en todo lo que ya has logrado.
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Recuerda, las derrotas son parte de la vida. Puedes aprender y crecer a partir de ellas. ¡Sé valiente y levántate de nuevo!
Esto aprenden los niños
- Lenguaje y expresión
- Atención plena y gratitud