Haciendo Erizos. Pequeños Dormilones de Invierno del Horno
Fuera, las hojas crujen y el aire huele a otoño—¡es hora de tu nueva misión! Hoy ayudarás a los erizos a prepararse para el invierno. ¡No con hojas, sino con masa! Al rodar, dar forma y decorar, aprenderás a observar con atención y a trabajar con paciencia. Decorar requiere un toque delicado. Espina por espina, pieza por pieza. Así es como se crean pequeños dormilones de invierno que no duermen realmente, sino que huelen delicioso y muestran lo que puedes hacer: planificar, crear y perseverar. ¿Y al final? ¡Un plato lleno de erizos que demuestran que aprender puede saber bien!
Lo que necesitas
- Masa quebrada, receta en la app Grubenfuchs
- Almendras laminadas
- Chocolate para hornear
- Ojos de caramelo comestibles
- Bandeja para hornear y papel para hornear
- Olla y cuenco para derretir
- Cuchara
Cómo se hace
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Forma pequeñas bolas con la masa quebrada y aplánalas un poco, haciendo la parte delantera puntiaguda para el hocico. Coloca los erizos en una bandeja con papel para hornear. Deja algo de espacio, necesitan espacio para crecer.
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Presiona las almendras laminadas como espinas en la parte de atrás. El hocico debe quedar libre.
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Hornea los erizos a 180 °C durante unos 12–15 minutos hasta que estén dorados. Déjalos enfriar bien. ¡Cuidado: pide ayuda a un adulto, el horno está muy caliente!
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Derrite el chocolate en un baño maría caliente. ¡Cuidado: agua caliente y vapor! Pide a un adulto que te ayude y te muestre cómo hacerlo. Sumerge el hocico, pon ojos móviles o simplemente espolvorea con azúcar en polvo. ¡Misión cumplida, tus erizos están listos para el invierno!
Esto aprenden los niños
- Empatía y comprensión de la naturaleza
- Autonomía en la cocina