Fútbol de trozos de hielo. Jugando en invierno
Imagina que estás afuera en invierno. Hace frío, los charcos están congelados y el hielo brilla por todas partes. Luego descubres un trozo de hielo. Un balón de fútbol de invierno. Lo empujas y se desliza. Ahora puedes jugar. Fijas metas, pasas a alguien o inventas pequeñas tareas. Esto te mantiene en movimiento y entrena tu equilibrio. Hablas con los demás, estableces reglas justas y ves lo bien que funciona el trabajo en equipo. A veces, el trozo de hielo se rompe. Entonces buscas uno nuevo y sigues intentándolo. Esto convierte una caminata en un juego. El tiempo pasa rápido, te ríes mucho y te sientes fuerte. Y te das cuenta: la naturaleza puede ser tu mejor parque de juegos, incluso en invierno.
Lo que necesitas
- Ropa abrigada
- Zapatos resistentes
- Un trozo de hielo
- Un camino seguro sin coches
Cómo se hace
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Busca un trozo de hielo sólido en tu camino. No debe ser afilado ni puntiagudo.
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Empuja suavemente el trozo de hielo con tu pie. Prueba hasta dónde se desliza. Necesitas sentirlo, no usar fuerza.
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Pásense el trozo de hielo. Cuenta cuántos pases pueden hacer seguidos. Hablen entre ustedes y mantengan la equidad. Si se rompe, simplemente busquen uno nuevo.
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¿Qué otros juegos se te ocurren con un trozo de hielo?
Esto aprenden los niños
- Valentía y espíritu aventurero
- Conexión con la naturaleza y conciencia ambiental