Cereal Burbujeante. Un Desayuno Diferente
El cereal burbujeante es más que un truco divertido para el desayuno; es un ejercicio para tu boca. En el centro de tu tazón de cereal, coloca un pequeño vaso de leche. Usa una pajilla para soplar dentro hasta que se formen muchas burbujas y pequeñas gotas de leche salpiquen en el cereal. Al burbujear, trabajas los músculos que necesitas para hablar, cantar, masticar y tragar. Fortaleces tus labios, mejillas y lengua. Al mismo tiempo, aprendes a controlar el aire que sale de tu boca con precisión. A veces corto y fuerte, a veces largo y suave. Este ejercicio puede ayudarte a hablar más claramente, mantener notas más largas y controlar mejor tu respiración. Así, el desayuno se convierte en un pequeño entrenamiento de habilidades motoras, y al final, tu cereal está casi listo por sí solo.
Lo que necesitas
- Cereal
- Leche
- Tazón grande y pequeño
- Pajilla
- Cuchara
Cómo se hace
-
Elige tu tazón favorito y llénalo con cereal. Coloca un pequeño vaso o un tazón más pequeño de leche justo en el centro. Así se mantiene estable y la leche puede burbujear tranquilamente.
-
Inserta la pajilla profundamente en la leche. Cuanto más adentro esté, mejor podrás hacer burbujas. Sella la pajilla firmemente con tus labios y sopla de manera constante. Verás cómo se forman burbujas pequeñas y grandes. Tal vez escuches un divertido gorgoteo.
-
Prueba con ráfagas rápidas y cortas o burbujas largas y suaves. Observa cómo se mueve la leche y cuán diferentes son los sonidos. Pequeñas gotas de leche salpicarán naturalmente en el cereal.
-
Cuando haya suficiente leche en el cereal, simplemente puedes verter el resto del vaso en el tazón. Revuelve todo bien y disfruta de tu cereal burbujeante – después de una ronda de ejercicio bucal para tus labios, mejillas y lengua.
Esto aprenden los niños
- Lenguaje y expresión
- Imaginación y conexión social
- Autonomía en la cocina