Uvas congeladas, tu snack helado rápido.
A veces solo necesitas algo rápido. ¿Sin ganas de esperar, sin desorden, sin moldes? Entonces prueba este sencillo truco de helado: ¡uvas congeladas! Son pequeñas, crujientes, dulces y se convierten en pequeños caramelos helados en el congelador. Así de fácil. Sin azúcar añadido, sin desorden. Solo tú, tu congelador y algunas uvas.
Lo que necesitas
- Uvas
- Contenedor para congelar
- Congelador
- Tazón
Cómo se hace
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Elige un puñado de uvas, verdes, rojas o mixtas, como prefieras. Lávalas bajo agua fría y frótalas un poco con los dedos. Luego sécalas con un paño de cocina.
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Toma un contenedor para congelar o una bandeja pequeña para colocar las uvas. Algunos prefieren cortarlas por la mitad, lo que ayuda a que se congelen más rápido.
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Ahora pon tu contenedor en el congelador durante unas horas. Lo mejor es dejarlo toda la noche. Si eres impaciente: después de 3-4 horas, puedes comprobar. ¿Están congeladas? ¡Entonces es hora de helados!
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Saca las uvas del congelador. Puedes comerlas directamente del contenedor o transferir algunas a un tazón para que puedas sacar fácilmente. Perfecto para cuando hace demasiado calor.
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Las uvas congeladas no solo son deliciosas, sino que también son mucho mejores para tus dientes. A veces no necesitas dulces. Solo una idea, un poco de tiempo y fruta que ya tienes en casa. ¡Diviértete enfriando y crujendo!
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