Crea tus caracoles con tesoros de la naturaleza
A veces son difíciles de notar. Son lentos, silenciosos y llevan su hogar en la espalda: los caracoles. Quizás hayas visto uno en la acera después de la lluvia, o has observado en silencio cómo se arrastraba por la hierba. Con esta idea, convertirás viejos trozos de cartón, unos agujeros y algo que encuentres afuera en toda una pandilla de caracoles. Cuando termines, no habrá dos caracoles iguales. Algunos llevan una margarita, otros un diente de león. Pero todos muestran: puedes pensar creativamente, experimentar y crear algo con lo que ya está ahí. ¿Y cuando la flor en la espalda se marchite? Entonces comienza la próxima aventura. Ahora sabes cómo se hace.
Lo que necesitas
- Una caja de cartón vieja
- Un marcador negro
- Una aguja de pinchar o un clavo
- Fuera: flores, hierbas, pequeñas hojas
Cómo se hace
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Consigue un trozo de cartón. Cuanto más espacio, más caracoles puedes poner. Ahora es el momento de tu marcador. Dibuja varios cuerpos de caracol: largos y curvados, con dos antenas en la parte delantera. Sin concha, solo el cuerpo.
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Toma la aguja de pinchar o un clavo. Y allá vamos: haz exactamente un agujero en cada caracol, justo encima de la espalda, donde estaría la concha. El agujero no debe ser demasiado pequeño, aproximadamente del tamaño de un tallo.
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Ahora sal a tomar aire fresco. En el jardín, en el parque o en el prado. Busca una cosa para cada caracol: una margarita, un diente de león. Mira a tu alrededor. ¿Qué está creciendo aquí? ¿Qué cabe por tu agujero? Ahora, inserta lo que encontraste afuera a través del agujero.
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Mira tus caracoles ahora: ¡qué hermosa pandilla de caracoles has creado! Cada uno lleva su propio trozo de naturaleza en la espalda, como un tesoro.
Esto aprenden los niños
- Conexión con la naturaleza y conciencia ambiental
- Empatía y comprensión de la naturaleza
- Motricidad fina y creatividad
- Conciencia ambiental y responsabilidad